la casa del sueño

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Una antigua amiga me invitó a un chalet en Ávila. Por supuesto acepté la propuesta. Eran unas vacaciones gratis en un resort de alto standing, o eso es lo que yo creía.

Era una urbanización de lujo, con una piscina enorme. Nada más entrar me sentí muy cansado. Eso no me suele pasar. Pensé que era el viaje largo en autobús hasta Ávila. Ese día me acosté pronto. Lo más curioso es que me levanté todavía cansado. Tuve que tomarme tres cafés para activarme. Mi amiga me contó que a ella le pasaba lo mismo. El aire del campo relaja mucho era su teoría. Me explicó su día a día. Se despertaba pronto, al amanecer, pero se quedaba en la cama soñando despierta. Luego daba un paseo o iba a la piscina para después comer ligero en casa y dormir la siesta hasta las 5 o las 6 de la tarde. Cenaba algo y volvía a la cama lo más tarde a las 10. Una vida super relajada.

No me lo creía, pero el cansancio era real. Yo mismo lo sentía. Fui a la piscina a nadar cinco minutos y regrese agotado, con ganas de dormir. Le dije a mi amiga que saliéramos a pasear por el campo un rato. No quería dormir todo el fin de semana. Ella aceptó bostezando.

Cuando paseábamos aproveche para preguntarla por su secreto. Me dijo que se sentía bloqueada en su vida, que algo le impedía progresar. Pero era feliz en su mundo de sueños. Cuando estaba tumbada pensaba mucho en historias que le gustaría vivir. Viajaba, se casaba y tenía hijos. Otros días se veía a si misma viejecita rodeada del amor de sus nietos, etc.

No entendía nada. Pero lo cierto es que aquella casa provocaba un tremendo cansancio. Eran las 8 de la tarde y estábamos en la terraza tomando una cerveza. Mis ojos se cerraban y los suyos también. Fue en ese preciso momento cuando lo vi.

Algo o alguien salió del cuerpo de mi amiga como si fuera un espíritu. Era semi transparente y tenía algo parecido a alas. Se notaba que era una mujer y no era mala. No sentía enemistad hacia mí, sino más bien interés y curiosidad. Imagínense la imagen. Mi amiga medio dormida y una nube con forma de mujer halada encima de ella con una especie de tentáculos ectoplacmicos que se conectaban con su cuerpo como succionando su energía. Vi como uno de los brazos del espíritu se acercaba hacia mí. Y del susto me caí de la silla. Mi amiga se despertó y toda la visión desapareció.

Me fui difícil dormir esa noche. La reciente visión estaba en mi cabeza y tenía algo de miedo. Por fin el cansancio me venció y tuve extraños sueños con esa criatura. No se como expresarlo. Sentí la presencia de algo que me susurraba que yo le agradaba, le gustaba mi mente. Ese ser quería que me quedara en la casa y que descansara feliz muchas horas allí.

A la mañana siguiente no le dije nada a mi amiga de mi sueño. Pero algo había cambiado en su actitud. Me conto que quería alquilar la habitación donde yo dormía. Todo eran ventajas, estaba cerca de la estación de Ávila y todos los servicios como la piscina estaban incluidos.

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¿Conoces a alguien?

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No sé, puedo preguntar.

Curiosamente, me habían subido el alquiler de mi casa en Madrid y yo mismo estaba pensando en mudarme en breve. Pero tanta coincidencia me extraño, Y una extraña voz en mi cabeza me sugería que aceptara la propuesta.

No quería que el cansancio me venciera de nuevo y me compre dos latas de red Bull. No me gusta nada este brebaje, pero no quería dormirme a las 8 pm como mi amiga. El red Bull me sentó mal. No estoy acostumbrado. Me dio un fuerte dolor de cabeza y tuve algo parecido a alucinaciones. A mitad dormido y a mitad despierto.

El espíritu vino a hablarme. Se llamaba Estrella Doliente y fue una  artista cubana famosa hasta su muerte. Estaba con mi amiga desde que era pequeña. Le gustaban sus sueños y vivía su vida. Por eso estaba siempre tan cansada. Era la mejor manera para comunicarse con ella, cuando estaba tumbada medio dormida. Pero yo le gustaba, podría vivir con ellas en su chalet de lujo con piscina. Me contó muchas más cosas pero las olvidé. Pensé que era un sueño ridículo y que nadie me creería.

Al día siguiente tenía un fuerte dolor de cabeza. No sabía que el red bull te da resaca. Mi amiga estaba sonriente y más despierte de lo normal. No puede resistirme y le conté mis sueños con Estrella Doliente. Me miro con cara rara y me dijo:

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Que curioso, es algo parecido a lo que me dijo mi amigo Ezequiel, el Santero cubano.

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Cuéntame más, le respondí.

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Un día me hice una limpieza con mi Eze. El se dio cuenta que tenía un espíritu dentro de mí y tenia que hacer un ritual para limpiarme. Tenía que hacerla una ofrenda durante 7 días para que entendiera que tenia que soltarme y dejarme vivir mi propia vida.  Lo comencé, pero a los dos días se me olvidó y ya lo deje de hacerlo.

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Pero tienes que completar el ritual para liberarte de ella.

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Pero no estoy tan mal. Soy una privilegiada, tengo un chalet con piscina en una urbanización de lujo. Y con el piso que tengo en Madrid alquilado tengo lo suficiente. Mi vida esta bien. El único problema es que tengo mala suerte con los hombres. Siempre encuentro uno que no me conviene. Algo en mi cabeza me dice que me fije en quien no debería.

Entonces lo vi muy claro, era Estrella Doliente. Se metía en su cabeza para que se fijase en gente equivocada, así no abandonaría la casa para irse con él. El fantasma controlaba su vida y ahora quería controlar la mía también.

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Por cierto, ¿qué has pensando del alquiler de la habitación? Me vendría bien unos ingresos extras y todo son ventajas.

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La verdad es que no sé, yo estaba pensando cambiar de piso.

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Lo sabía, algo me lo dijo en mi cabeza que necesitabas mudarte. Pues aquí tienes una oportunidad.

No creo en las coincidencias, era el espíritu que le había dicho que buscaba piso. Me quería atrapar en la casa del sueño para siempre.

No podía quedarme allí. Tenía que pensar algo rápido. Afortunadamente tengo una aplicación en el móvil que simula llamadas. Me llame a mi mismo y fingí un gran problema.

La casa de mis padres estaba inundada por una cañería rota. Ello son mayores y tenía que ayudarlos inmediatamente. Pedí un taxi y escape de la casa del sueño.

En el tren de vuelta a Madrid, medio dormido escuche por ultima vez la voz de Estrella Doliente

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Vuelve a casa con nosotras, serás muy feliz y tendrás dulces sueños, vuelve.

 

 

Mi amiga sigue en su chalet de lujo en Ávila, no tengo ninguna intención de volver a esa casa de eternos sueños.