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Los Hicsos y la Biblia.

Todos conocemos, al menos un poco, los relatos de la Biblia. Me refiero a cómo los hebreos llegaron a Egipto.

La historia es más o menos así. José fue maltratado por sus hermanos y dado por muerto tirado un pozo.

Unos comerciantes le encontraron, le curaron y le vendieron como esclavo en Egipto.

Allí, poco a poco prosperó hasta que pudo interpretar el sueño del faraón. Las siete vacas gordas y las siete vacas flacas. Jose lo interpretó  como siete años de prosperidad y siete años de sequía.

Por ello, el Faraón le otorgó el más alto título y desde esta posición hizo que sus hermanos vinieran a Egipto. Los hebreos en el delta del Nilo prosperaron. Esta es la historia que cuenta la Biblia.

Pero hay un hueco de casi dos siglos hasta Moisés. Quien consiguió liberar al pueblo de Israel esclavizado por los egipcios.

¿Qué pasó en estos dos siglos?  ¿Por qué no está nada escrito en la Biblia?

Afortunadamente hay otras fuentes, las hay la de los egipcios.

Esos dos siglos coincidieron con lo que se llamaron los faraones hicsos, los que tomaron el control del norte de Egipto durante el Segundo Período Intermedio. Su nombre suele entenderse como “gobernantes extranjeros”. Fueron una élite extranjera formada por varios grupos del Cercano Oriente que ya vivían en el delta del Nilo antes de llegar al poder. Su centro político estuvo en Avaris, en el delta oriental.

Según las crónicas egipcias vinieron con carros de guerra y caballos, desconocidos en aquella época en Egipto y con arco doble, mucho más poderoso que las armas de los nativos del país del río. Su dominio duró aproximadamente del siglo XVII al XVI a. C.

Para los faraones de Tebas comenzó una reconquista muy larga que ocupó por lo menos a tres faraones, siempre luchando con los hicsos del norte. Los hebreos.

Esta lucha de generaciones tuvo su punto culminante con Apofis, uno de los faraones hicsos del Alto Egipto se puso a sí mismo ese nombre.

 Apofis. Es el rey de la noche. La serpiente que intenta destruir la barca de Ra. El dios Sol. Durante todo el periodo nocturno ataca a RA. Pero nunca consigue matarlo y el sol vuelve a nacer al dia siguiente.

Llamarse a si mismo Apofis significa ser como el Anticristo en la teología egipcia. Ra y Apofis. La lucha eterna entre el bien y el mal.

 Y este faraón hebreo que se puso a sí este título.  Apofis poseía relaciones internacionales y envio mensajeros a través del desierto para convencer al rey negro de Punt de atacar al bajo Egipto. Este ataque combinado no llego a realizarse pues soldados del faraón interceptaron a los mensajeros, según cuentan las crónicas. Afortunadamente para los Egipcios, pues hubiera significado la total destrucción de su reino del rio.

La capital del faraón Apofis era Avaris. La capital del Israel del delta del Nilo se llamaba Avaris y fue una ciudad magnífica. Por su estratégica situación,  abrieron las vías del comercio y hubo mucha prosperidad en esta ciudad, según dicen los arqueólogos.

Pero al final el faraón Ahmose I, fundador de la dinastía XVIII consiguió tomar a Avaris. No la quemó, como era costumbre en la época, sino que destruyó el palacio de los Hicsos y sobre él construyó uno nuevo.  Quizás era también el primer templo hebreo unido al palacio.

Los egipcios no aniquilaron a los hicsos tras la victoria. Muy probablemente fueron los vencidos, los hebreos de aquella época que tuvieron que construir el nuevo palacio de Ahmose con las piedras del Antiguo palacio hicso destruido.

Fue entonces cuando apareció Moisés.  La biblia no menciona nada de estos dos siglos de dominio hebreo en el alto Egipto

Moisés, probablemente fuera el hijo de un noble o de un rey hicso, abandonado y criado en la corte del faraón.

Este quiso poner su capital en la nueva Avaris como símbolo de poder. Es muy probable que, según creciera, viera que sus rasgos no eran los de los egipcios y que pertenecía a otra raza, que eran justo los recientemente esclavizados hebreos. El mismo pueblo que habían sido antes los dueños de todo el reino del Alto Egipto.

 

Luego llego la destrucción de la Atlántida, las plagas de Egipto, las invasiones de los pueblos del mar que acabaron de manera violenta con la floreciente edad del bronce. Para terminar con la huida de Egipto del pueblo hebreo. Pero todo eso lo contare en el siguiente capitulo.