Nebulosa del cangrejo
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Lo que les voy a contar. Puede cambiar y derrumbar los fundamentos de la civilización judeocristiana. Por ello, si no quieren verse perturbados, dejen de leer. Si tienen fuertes sentimientos religiosos no me escuchen. No quiero interferir en su fe.

No obstante, quien tenga la curiosidad de saber más sobre los primeros orígenes de nuestra civilización y de la creación misma, que siga leyendo.

 La Biblia que nos han contado. No es exactamente lo que ocurrió. Los textos que nos han llegado han sido reescritos y reinterpretados para justificar la primacía de los dioses o potencias del momento. Lo que les relato no me lo he inventado. Estaba escrito en los textos de Ugarit, ciudad siria, en el epicentro del mundo antiguo. La misma historia esta grabada en escritura cuneiforme en las tablillas de Emar. Incluso el Critias de Platón menciona este relato.

 En un principio fue el cielo y la tierra. El cielo se llamaba El y la tierra se llamaba Ashera. Fue gracias al Amor o Eros que mueve el cielo y las otras estrellas, que El y Ashera decidieron tener hijos, que fueron en numero de 70. Los primeros dioses. El primogénito de ellos fue Dagón, el dios del mar.

El segundo fue Baal, el dios de las tormentas y los vientos. El punto medio entre el cielo y la tierra. Y el tercero fue Yahvé, el que astutamente consiguió el poder durante cierto tiempo. Pero ya volveremos a esta historia más adelante.

70 hijos tuvieron 70 Dioses que crecieron. Y llegaron a la adolescencia. Cada uno de estos dioses les fue atribuido una parte de la humanidad. Siendo sus guías, sus reyes, sus gobernantes. 

Para poner orden entre tantos hijos. El y Ashera decidieron elegir un lider, uno que los guiara a todos. Y este fue Dragón el primero de todos. El Dios de todos los mares del planeta.

Pero los dioses, como adolescentes, se sentían llenos de energía y deseos de hacer grandes cosas. Y Dagón quiso tomar el control de todo el mundo, no solo de los mares. Y desencadenó las invasiones de los pueblos del mar que destruyeron las primeras civilizaciones que hubo en la Tierra. Conquistaron parte de Egipto, acabaron con Asiria. Y se implantaron en todas estas tierras. Toda una era, la edad del Bronce, desapareció en ruinas

Pero hubo una gran batalla del segundo hijo Baal, que lideró al resto de hermanos. Esto esta narrado en el poema Enuma Elish y también en la mitología griega con la lucha de Zeus con los gigantes primordiales y está en el Critias de Platón, que habla de la gran guerra de los griegos contra los atlantes que venían del mar.

 Y al final, tras muchos años de batallas, consiguieron echarlos a casi todos. Dagon fue derrotado. Y la primogenitura pasó a Baal, que era el dios de Fenicia. Decidió retomar los territorios de su hermano derrotado Dagon y envió expediciones que recorrieron el mundo conocido. Llegaron hasta África. Bretaña, Irlanda. Fue el gran época y auge de Baal, dios de Fenicia. Pero tanta arrogancia y despotismo empezaron a hacer mella en las alianzas divinas recientemente formadas. Y Yahvé, en acuerdo con su madre, Ashera; decidió dar un golpe de estado.

Yahvé fue mucho más astuto que sus hermanos. Habló con su madre, la cual le tenía especial afección. Y urdieron un complot. El plan era sencillo convocar una reunión de dioses. En la que Baal estaba ausente, pues se encontraba fundando nuevas tierras en Cartago.

Con el acuerdo de su madre y en la ausencia de su padre se propuso para la jefatura de todos los reinos del mundo, quitando a los dioses su divinidad y siendo el Único, el Uno, el que es todo de acuerdo con su Madre.

Cansada de las querellas de sus hijos Ashera se retiró a su mundo terrestre, al inframundo. Su padre El, no se enteró pues también lejos, muy lejos  en el universo, creando vida en otros planetas y teniendo otros dioses en otras galaxias.

 Volviendo al plan de Yahvé, llegó la reunión y declaró a todos que él era el único. Los otros dioses se protestaron, pero fue decisivo el apoyo de Ashera, también llamada Ishtar o  Isis o la diosa Madre pues, tiene muchos nombres.

Se implanto un nuevo orden divino y es aquí donde comienza la Biblia. Solo que la historia del Génesis, la creación de la humanidad, no es exactamente así. Hubo otra primera creación, la de los dioses, que es la que acabo de contar. El mito de Caín y Abel fue la gran rebelión que hubo entre. Baal, que asesinó a Dagón, su hermano, y luego huyó al occidente. En realidad, no huyó, fue a conquistar otras tierras. Y fue en este momento en el que estaba fuera del trono, Yahvé tomó el poder y el control. Fue la época dorada de Israel. Salomón, el que construyo el primer templo de Jersualem y David.  Pero la historia no es tan sencilla. Y el reinado de Yahvé tuvo muchos problemas. Otros hermanos le quisieron arrebatar el trono. Y todo acabó con la destrucción del templo de Jerusalén por los babilonios que deportaron a una gran parte de la población hacia Mesopotamia.

Ahura Mazda, dios de los persas y hermano pequeño de Yahve, se apiadó de su suerte y decidió devolverle su pequeño reino de Juda e Israel. Por eso los hebreos deberían estar agradecidos a los persas, cuyo Dios les permitió volver a su tierra prometida y reconstruir su segundo templo.

Realmente han prima primogenitura de Yahvé estaba muy en discusión y otros dioses de otros pueblos ganaron la batalla. Pero en esto. La Diosa Madre.

Pero esta pelea entre Dioses hermanos nunca acababa. Zeus se sintió menospreciado por Ahura Mazada y entro en guerra contra El. Alejandro Magno conquisto Persia y le derrotó. Ya nadie habla de Ahura Mazada, y su religión el Zorastrismo ya apenas existe.

El reinado de Zeus duró varios siglos, impregnando de helenismo todo el mundo antiguo. Y cuando sintió que el pueblo Heleno ya no le era suficiente, decidió mudarse a Roma y ser el dios supremo del imperio Romano. El dios que le guió en todas sus conquistas

han prima primogenitura de Yahvé estaba muy en discusión y otros dioses de otros pueblos ganaron la batalla. Pero en esto. La Diosa Madre.

 Pero la diosa Madre Ishtar, Gaia, también llamada Isis se cansó de tanta guerra y opresión. Se cansó de la maldad de los dioses y los humanos. No amaba la esclavitud, la explotación sistemática de la naturaleza que practicaba todo el mundo antiguo. Y por ello, decidió tener otro hijo. Sin el concurso de El que estaba lejos en otras galaxias. Y se encarnó, en la que luego fue llamada la Virgen María. La cual tuvo un hijo que fue Jesús, destinado a cambiar el mundo y la historia y traer un mensaje de paz y no de guerra. Todos conocemos los orígenes del cristianismo y cómo se expandió por todo el mundo antiguo. Y la importancia de la Virgen María como Diosa Madre que había sido olvidada por Yahvé. Misógino y patriarcal. Por eso vino el cristianismo a restaurar la visión de la Diosa Madre y el Dios Hijo encarnado. Figura también representada en Egipto con Isis y Horus.

Pero para ello se tenía que acabar con Yahvé, que era el Dios que dio el famoso golpe de Estado y quiso ser el primogénito y el único. Y los humanos, quieran o no quieran, siguen la voluntad de los dioses, y por eso Roma destruyó el segundo templo de Jerusalén y exilió a todos los judíos servidores de Yahvé.

Y la historia de la humanidad, siguió su curso. Y muchas otras guerras surgieron producto de los conflictos familiares entre los 70 dioses.

Él, el dios de los cielos primigenio que había fecundado otras galaxias y creado otros universos, volvió a nuestro mundo y vio lo que Ashera había hecho. Y el hijo que tuvo, que ahora era el único Dios verdadero. Para muchos cristianos Jesús y El era lo mismo. El dios supremo del universo no se enfadó, pues es supremo, más allá de los sentimientos humanos.

 Por ello decidió enviar un mensajero que volviera a su propia religión, la religión de El, la religión del Uno. El mensajero fue Mahoma, y el nombre que se le dio a él fue Alá. Que viene del antiguo semítico Eloí.

El islam triunfó y conquistó una gran parte del mundo. Pero la diosa Madre todavía tenía mucho que decir en este divorcio cósmico. Por eso en nuestros días vivimos el auge del feminismo, que es un retorno al poder básico de la naturaleza, de la parte femenina del universo. Pues cuando los hombres gobiernan solo surgen guerras, cuando las mujeres lo hacen, buscan por la paz y la prosperidad de la familia, que es su pueblo, sus hijos.

No soy profeta y no puedo decirles cómo será el futuro. Pero lo que sí sé es que los 70 dioses con su madre, Ashera y su padre El, seguirán guiando el destino de la humanidad.