René Magritte es uno de los mejores pintores belgas, muy relacionado con el surrealismo del siglo XVI de Brueghel y El Bosco. Si algo caracteriza a Magritte es el mundo surrealista que muestra en sus cuadros. Imágenes oníricas que salen de las profundidades del inconsciente. ¿Pero de dónde salen estas imágenes? El inconsciente las recrea y transforma, pero provienen del mundo real. Son imágenes observadas por nuestros ojos y atesoradas como recuerdos en la parte más recóndita de nuestra mente. Estos arquetipos configuran nuestra visión del mundo o la manera en que un artista representa el mundo en sus cuadros.

Magritte dio al movimiento surrealista una carga conceptual basada en el juego de imágenes, poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y uno real.

Lo que les voy a contar es un descubrimiento intuitivo de las remotas imágenes que se encontraban en el inconsciente de Magritte y que luego se recrearon en sus cuadros. Magritte nació el 21 de noviembre de 1898, en Lessines, Bélgica y murió 15 de agosto de 1967, en Bruselas. Era el mayor de los hijos de Léopold Magritte, sastre y comerciante de telas, y Regina Bertinchamps. El 12 de marzo de 1912, su madre se suicidó ahogándose en el río Sambre. Esto sin lugar a dudas debió marcar su vida a los 14 años. Algunos críticos afirman que esto es el origen de una serie de pinturas de 1927 a 1928, una de la más conocida es Les Amants. Una pareja con la cara cubierta como una mortaja.

En enero del 1869 murió a la edad de 9 años Leopold, Duque de Brabante, el hijo único del rey de Bélgica. Era el príncipe heredero. Fue un drama para la casa real belga. El niño murió por una neumonía después de caer en un estanque del parque. El rey Leopold II hizo responsable a su esposa por ello. Esto hizo que la pareja real se distanciara. La reina Maria-Henriette murió en Spa en 1902. Tuvo una vida muy trágica, su familia austriaca sufrió multitud de desgracias y todo ello le afecto psíquicamente. La hermana del rey Leopold II, Carlota, emperatriz de México tuvo problemas mentales desde 1865 hasta su muerte en 1927 víctima de una neumonía

La tesis de este escrito es que Magritte se identificó subconscientemente con la familia real y su drama. De niño casi con toda seguridad vio imágenes de los reyes y su familia. El alter ego de Magritte es el hombre con traje y un sombrero inglés, igual que la imagen de Leopold. La madre muerta de Magritte se representó en la reina Marie-Henriette, a caballo en un bosque deconstruido. Estas visiones forman parte del mundo onírico del artista. La gran diferencia es que Magritte tuvo una vida feliz. Todo esto tiene una explicación freudiana: el complejo de Edipo de Magritte interiorizado tras la muerte de su madre. Y también tiene una perspectiva jungiana: identificación con el inconsciente colectivo del recién creado estado belga.

Tengo todavía que explicar cómo llegué a estas conclusiones. Estamos hablando del mundo inconsciente, donde la lógica racional no funciona. 

Camino del trabajo vi en un instante especial, cuando amanece, una imagen que me recordó un cuadro de Magritte: El imperio de la luz.

Al día siguiente tome una foto, pero no era lo mismo. Este fue el punto de partida para encontrar por casualidad en Pêle-mêle una librería de segunda mano de Bruselas, un libro sobre Leopold II ilustrado. Las siguientes asociaciones vinieron de este libro.