El curso de telekinesis.
Siempre me han gustado los cursos, especialmente los gratuitos o los de primera clase gratis.
Pero a veces no me importa pagar un poco. Algo así como seis clases por 30 € o algo así. Un día vi por casualidad un curso muy especial. Curso básico de telekinesis. Valía 5 €. Dos horas. Y me digo a mí mismo, eso suena interesante. Telekinesis es mover las cosas con la mente. Si me pueden enseñar eso. ¿Por qué no? No me fiaba mucho, Especialmente porque había que pagarlo con PayPal y cobraban un euro y medio extra de comisión. Pero había un número de teléfono. Y entonces llamé y hablé con el organizador que me dijo que era un curso de iniciación, que aprendíamos juntos y que él ponía el material. Se trataba de mover un péndulo con la mente. Más o menos pues me pareció bien y le dije que si, me comprometía a ir el sábado a las 15:00 de la tarde y le pagaba allí en cash. Me dio la dirección y bueno, tuve una especie de sueño extraño el día anterior del curso, quizá pensando en esto de la telekinesis y para que vale en la práctica. Y me imaginé paseando y veía ahí dinero y con la mente lo atraía y se caía a mis pies y yo cogía 50 € y me lo guardaba, como si hubera caído del cielo
y me imaginé también un cajero bancario, alguien que sacaba un montón de dinero y que un billetito iba volando y aparecía ahí también a mis pies. Me desperté y empecé a desconfiar.
¿Qué es esto como propaganda psíquica? Desconfíe porque esto sonaba un poco a secta telekinesis.
Y llamé a un amigo y le dije:
oye, te vienes conmigo, esto vale 5 €, pero yo te los pago y luego nos tomamos algo
y me dijo que sí.
Le conté de qué se trataba el curso. No se lo creía mucho, pero al final vino conmigo para no ir solo.
Ya me imaginaba lo peor. O que fue una secta o que me secuestraran o sumisión química.
Cualquier cosa puede pasar hoy en día.
A la hora de comienzo del curso, llegamos puntuales y subimos.
Nos abrió y ¿cómo decirlo? Era como una especie de sala de espera de un médico porque no era muy grande y había unas sillas ahí puestas y una televisión. Bueno, televisión, Mega ordenador enorme que cubría toda la pared, una pantalla de 500 pulgadas por lo menos.
Y era la casa del profesor, este tío vivía allí. Tenía una cama empotrada y una cocina y ya está.
20 m2. Al menos tenía una terracita.
Me interesé un poco por él . Tenía pinta de indio, de Sri Lanka, por lo menos. Y se lo pregunté, pero me dijo:
No, no, es que yo soy holandés, mi padre es holandés.
Digo , bueno, esto no me cuadra.
Sí, pero mi madre es de Haití.
Ah, bueno, vale. Puede ser.
Nos sentamos, Nos dió un poco de agua.
Luego nos contó de que iba a impartir un curso de iniciación de telekinesis.
Entonces empezó a llegar los otros alumnos, a cual más extraño.
Llegó uno que se presentó como belga, pero belga, muy oscurito de piel.
Y le dije yo. ¿Pero de dónde eres De Bélgica?
No, es que soy belgo marroquí.
Y el otro que no hablaba mucho, era ruso. Estaba ahí, callado, serio.
Empezó aquí nuestro profesor a contarnos más o menos lo que iba a hacer. Nos enseñaban sus ejercicios en su pantalla enorme.
Y en esto que sonó el portero automatico y vino el último. Este era americano, pero un americano. ¿Cómo puedo describirlo? Imagínense una persona que está en las cárceles del Salvador todo tatuado de la cabeza a los pies. Así era él, todo tatuado, con gafas de sol y una especie de boina estilo Bob Marley. Se disculpó por llegar tarde y empezó el curso.
Lo primero fue un ejercicio básico de respirar por la nariz y luego exhalar por la boca, así durante cinco minutos. Y yo dije Bueno, esto ya me suena. Esto lo de clase de yoga, los cursos de yoga que yo hago. Esto lo hago muy bien. Y, pues nada, ya entré en el ambiente.
Luego puso el segundo ejercicio que era de visualización, que era bastante sencillo. Había que pensar del uno hasta el diez, dibujar el uno, borrarlo, dibujar el dos, borrarlo y cuando acabases, hacerlo con figuras geométricas, que era lo más complicado.
Y lo hago mentalmente uno dos , tres y así hasta el 9 y luego figuras geométricas, las que se iban ocurriendo. Cuadrado, triángulo, dodecaedor, las que se me ocurrían. Y muy bien.
El tercer ejercicio se trataba de contener la energía, es decir, respirar y al exhalar, no exhalar del todo, dejar contenida la energía.
Y en eso salió el americano este que parecía de las maras y dijo
Cuando respiras tiene que contener con los puños la energía y cuando exhales dejar los puños entreabiertos, así la energía se carga.
Parecía que un experto en estas cosas de telekinesis.
Yo hago el ejercicio otros cinco minutos y ya para finalizar. Nos da los péndulos.
Y empezó diciendo que con el péndulo teníamos con la mente moverlo para arriba y para abajo.
Me pongo hacerlo. Bueno, y se movía, mi pendulo se movía.
Pero no sé hasta qué punto lo muevo yo con la mano, inconscientemente.
Pero mi mano estaba quieta.
Luego el profe dice, ahora en círculos.
Y empecé a pensar, moverlo en círculos.
Se movió a una velocidad que es que me daba la mano y ya dos o tres veces. Iba tan rápido que me estaba golpeaba la muñeca. Parecía que tiene vida propia y lo paré. Varias veces, con la otra mano.
Al final pude controlarlo.. Pero iba a una velocidad enorme.
Y en esto que miraba a mis compañeros y sus péndulos se movía algo, pero no mucho.
Y el mío al contrario iba como una moto.
El profe me dijo ah, muy bien, muy bien, creo que estás aprendiendo.
Se acabó el ejercicio y nos dijo, el péndulo, lo he comprado a 3.89 €, pero si lo queréis podéis darme 5 € y os lo doy.
Pense para mi mismo, vale, te lo compro, porque a mí me funciona.
Esto, creo que ha funcionado. Incluso quería comprárselo a mi amigo, ya que me ha hecho el favor de acompañarme.
Y él dijo No, no, no te lo dejo acá.
Nadie le compró el péndulo. Fui yo el único.
Se me olvidó decir una cosa, cuando llegó el marroquí belga contó que se habían encontrado 5 € al venir, algo extraño. Y yo le dije:
5 € en la calle, pues ya has pagado tu curso.
Antes de irnos yo le pagué por mi compañero, por mí, y le compré un péndulo.
Y lo más extraño de todo es que cuando salimos del portal solos porque los otros ya se habían ido, mi amigo se encontró 5 € tirados en la calle y yo lo vi con mis ojos. Puedo jurarlo. Vi el billete ahí en la calle tirado, y él lo cogió y se lo guardó.
Nos fuimos y lo estuvimos hablando y al final se portó bien y me dio el billete. O sea que me devolvió los 5 € que yo había pagado por su curso. Y esto fue mi experiencia.
He recibido un mensaje de que el profe va a organizar otro curso, pero esta vez de visión remota. Suena bien, ¿eh?
Visión remota es ver más allá, pero en cualquier parte del mundo. Ni un satélite puede hacerlo mejor, porque con la visión remota te puedes meter dentro de un búnker o un submarino. O la luna….
Y bueno, imagino que costará 5 €, pero, no lo sé,
No lo sé porque ya dice el refrán que piensa mal y acertarás. Y puede ser de que este holandés haitiano nos ve venir por el balcón y tira ahí los 5 € para que se encuentre la gente. Y engancharnos.
Y cuando salimos nos tiró los 5 € cuando estábamos en el ascensor, porque todo es posible.
Y lo mismo si son una secta de verdad. Y con esto de la visión remota y que el péndulo funcionaba en mi caso, me intentan convencer de hacer más cursos y luego meterme en la secta.
Entonces no sé, no sé muy bien qué hacer con estos cursos new Age con los que me he encontrado, si seguir con ellos o hacer de nuevo taichí, macramé o pintar mándalas.