Inicio
- Detalles
- Escrito por: admin
- Categoría: Castellano (es-es)
- Visitas: 109
La extraordinaria vida de Fritz Haber: salvador de la humanidad o ángel destructor
Fritz Haber nació en Breslau, antigua Prusia, el 9 de diciembre de 1868. Su madre murió tras el parto y fue entregado a unas tías para que lo cuidaran. La relación con su padre, muy estricto, fue también bastante complicada.
La familia de Fritz Haber era de burgueses judíos askenazíes que vivían en Alemania. Más tarde, por conveniencia, Fritz Haber se convirtió al cristianismo. Hizo carrera en el mundo de la investigación química y llegó a publicar estudios muy importantes.
El mundo de 1906 había llegado a la paradoja de Malthus. La Tierra no podía sostener a la población humana. Los suelos sobreexplotados carecían de nutrientes. Por ello era fundamental conseguir fertilizantes para poder seguir la producción agrícola y sostener a la sobrepoblación europea. Por eso el guano, que es un excremento de pájaro, era tan importante. A finales del siglo XIX era la única fuente de fertilizantes para mantener los cultivos.
Ya se sabía que el amoniaco podía ser utilizado como fertilizante, y Fritz Haber descubrió un método casi mágico por el que, a partir de nitrógeno y nitrato de sodio, se podía conseguir amoniaco en grandes cantidades y de manera muy barata. Era algo mágico, pues del aire se podía conseguir un fertilizante que seguía manteniendo a la población humana.
De hecho, hoy en día casi la mitad del mundo vive gracias a este proceso. Somos lo que comemos.
Fritz Haber se casó con una química brillante, Clara, también judía, pero convertida al cristianismo. De ella tuvo un hijo: Hermann.
Todo iba bien: fue galardonado con el Premio Nobel de Química en 1918. Y después empezó la guerra. Y, en palabras del mismo Haber: un científico, en tiempos de paz, se consagra al mundo; y en tiempos de guerra, a su patria.
Se dedicó a apoyar el esfuerzo de guerra alemán con todos sus conocimientos. Y como químico, ¿qué podía hacer?
Descubrió que la exposición durante mucho tiempo a una baja concentración tóxica a menudo tenía el mismo efecto (la muerte) que la exposición a una alta concentración durante un corto tiempo. Formuló una simple relación matemática entre la concentración del gas y el tiempo de exposición necesario. Esta relación se conoce como la regla de Haber. Se necesitaba una concentración de cloro de 1000 partes por millón para que fuera letal, destruyendo el tejido de los pulmones.
Después pasó a convencer al Estado Mayor alemán y a sus propios compañeros científicos de utilizar el gas en la guerra.
Haber fue el creador y el impulsor del uso masivo de esta nueva arma, primero en el frente occidental y luego en el frente oriental.
Entonces ocurrió uno de los primeros dramas de su vida. Su mujer, Clara, se suicidó con una pistola. Clara, aparte de ser una química brillante, era pacifista y debió sufrir mucho viendo el estado de locura en que su patria alemana estaba cayendo.
Hablamos del paroxismo de la Primera Guerra Mundial, con millones de muertos. El hijo de Clara, Hermann, escuchó el disparo y vio a su madre muerta, hecho que le marcó para el resto de su vida.
Fritz volvió a su casa tras escuchar la noticia y dejó a sus sirvientes limpiar la situación y cuidar del niño en estado de shock. Cuentan que, a causa de este drama, no participó en las pruebas de gas en la segunda batalla de Ypres, el 22 de abril de 1915, en Bélgica: la primera vez en la historia que se utilizó esta arma de destrucción masiva.
Pero la pérdida de su mujer no le impidió viajar al frente oriental y probar el gas contra los rusos.
Pero su historia no acaba aquí. Después de la muerte de su primera esposa, Clara, encontró otra mujer: Charlotte Nathan, también judía. La manera en que comenzaron su relación fue especialmente poética:
Era un día de lluvia, y entonces Fritz le dio el paraguas a ella y le dijo:
Pongo el paraguas en sus brazos y yo mismo a sus pies.
A lo que ella respondió:
Preferiría lo contrario.
Y así comenzó una historia de amor con una pequeña diferencia de edad, porque él tenía 48 años y ella 21.
A pesar de todo, tuvieron dos hijos: Eva-Charlotte y Ludwig Fritz ("Lutz").
Tras acabar la guerra, Haber tenía todavía una gran reputación, en parte de héroe condecorado por el káiser y en parte de científico asesino.
En 1920, Haber buscó exhaustivamente un método para extraer el oro del agua del mar y publicó una serie de trabajos científicos sobre el tema. Para su desgracia, descubrió que la concentración de oro en el agua del mar es muchísimo más baja de lo que se creía. Su extracción era más costosa que su valor. Su último sueño, ayudar con este oro a pagar las reparaciones de guerra de Alemania, desapareció.
Y también su patria, pues el nazismo antisemita comenzaba en Alemania. El genio destructor de Haber fue reconocido por los nazis, que le ofrecieron una financiación especial para continuar sus investigaciones sobre armas.
A muchos de sus compañeros científicos judíos ya les habían prohibido trabajar en el Reich; por ello, Haber dejó Alemania en 1933.
Se trasladó a Cambridge, Inglaterra. Su fama de exterminador le perseguía. Ernest Rutherford se negó deliberadamente a darle la mano por su implicación en la guerra con gases venenosos.
Haber recibió el ofrecimiento de Jaim Weizmann para el cargo de director en el Instituto Sieff de Investigación en el Mandato de Palestina, y lo aceptó. Salió de viaje a lo que es hoy Israel en enero de 1934, después de recuperarse de un ataque al corazón. Pero su salud empeoró y el 29 de enero de 1934, a la edad de 65 años, murió de insuficiencia cardíaca en un hotel de Basilea, donde se encontraba descansando en su camino hacia Oriente Medio.
Pero la maldición del gas, si se le puede llamar así, persiguió a su familia. Su hijo Hermann, el mismo que encontró el cuerpo de su madre muerta de niño, se suicidó en 1946.
Y esta maldición saltó una generación, porque Hermann, a su vez, tuvo una hija que se llamaba Claire, que también se suicidó en 1949. La nieta de Fritz estaba trabajando en una cura para los efectos del gas en el cuerpo humano, pero sus fondos fueron congelados y el proyecto del que dependía su vida fue cerrado, porque todo el dinero de investigación de los Estados Unidos en aquella época estaba dedicado al Proyecto Manhattan para la creación de la bomba atómica.
Y, como otra paradoja del destino, cuando Fritz Haber impulsó el uso del gas en 1915 entre los medios científicos alemanes, hubo una persona que se opuso radicalmente. Era Albert Einstein, el mismo que ayudó luego a la creación de la bomba atómica.
Quedan algunas consideraciones éticas: cuando se habla de casi el exterminio de los judíos europeos en las cámaras de gas, se utilizó el Zyklon B, un derivado directo de las investigaciones de Haber. De tal manera que cooperó, de alguna manera, a destruir a su propio pueblo. Algunos miembros de su familia lejana acabaron en campos de concentración y murieron en las cámaras de gas.
Pero por parte de su segunda mujer el destino no fue tan nefasto. Uno de los hijos que tuvo con Charlotte, apodado Lutz, Ludwig Fritz Haber, fue un economista famoso y escribió un libro llamado Las nubes venenosas, estudiando el desarrollo y el empleo del gas en la guerra.
¿Qué conclusión se puede sacar de todo ello? Fritz Haber: ¿ángel o demonio?
Algunos dicen que no se puede acusar a los muertos porque no están aquí para poder defenderse. Pero sí podemos rescatar sus palabras, pues él se defendió en vida y dijo:
Las armas de gas no son más crueles que las balas y bombas, que son piezas de metal que vuelan y matan. Al contrario, los efectos del gas son menores en comparación con los de las armas de fuego, porque con el gas no hay mutilaciones.
- Detalles
- Escrito por: admin
- Categoría: Castellano (es-es)
- Visitas: 129
El período entre la primera y la Segunda Guerra Mundial se llama inter bellum.
De una manera parecida, el período entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento se llama inter evangelium o inter testamentum.
El Antiguo Testamento, libro sagrado e histórico, termina con el profeta Malaquías, con un pueblo de Israel que ha retornado a su tierra, ha
reconstruido el templo. Bastante más modesto que el templo de Salomón.
El libro de Malaquías menciona que han abandonado el camino correcto y profetiza a un futuro enviado de Dios, el cual a su vez anunciará al Mesías. Aquí termina el Antiguo Testamento.
Y continúa con el Nuevo Testamento 430 años después, El enviado de Dios será San Juan Bautista, el cual anunciará Jesucristo.
Parece que todo tiene sentido, pero….
¿Qué pasó en esos 430 años?
¿Por qué este silencio profético?
Pues ocurri’o de todo. Cinco imperios, una revuelta popular, un intento de acabar con la esencia misma de la religión judía. Para terminar con la invasión y ocupación romana.
Pero vamos por partes para entenderlo todo mejor.
El profeta Malaquías fue el último de los profetas del Antiguo Testamento y actuó en Judá, probablemente en Jerusalén, entre los años 450 y 430 a. C., durante el período posexílico, después de la reconstrucción del templo. Los judíos podían practicar su religión, pero estaban sujetos al gobierno persa, lo cual no les gustaba mucho.
Luego, como un vendaval, en el año 333 a.C. Alejandro Magno entra en Jerusalén durante su gran campaña para conquistar el Egipto de los faraones.
Con ello, Judá, que era una provincia del imperio persa, cambia de manos y pasa a depender de los nuevos conquistadores. Cuenta la leyenda que al entrar en Jerusalén salió el gran sacerdote vestido de blanco y Alejandro, al ver al Sumo Sacerdote, se bajó de su caballo e hizo una reverencia. cuando el general Parmerio le preguntó la razón, Alejandro respondió:
No hice una reverencia ante él, sino ante el Dios que lo ha honrado con el Sumo Sacerdocio; pues he visto a esta misma persona en un sueño, con esta misma apariencia.
Una leyenda muy conveniente. Alejandro acabó con el gobierno de los persas, pero impondría un vasallaje griego. Pagar impuestos, como siempre.
Alejandro conquistó casi todo el mundo conocido: Persia, Egipto, Afganistán, Pakistán. Y a su regreso, murió de fiebres.
La consecuencia fue una guerra civil entre sus generales. Palestina pertenecía a los Seleúcidas que lucharon durante años y años contra los Ptolomeo de Egipto, porque Israel estaba en el punto medio.
Ocurrieron entonces varios fenómenos muy interesantes que marcaron la deriva de la cultura hebrea y su gran peligro de su destrucción también.
Anteriormente, poco podían comunicarse unos pueblos con otros. Esta era una barrera también para las religiones y la misma literatura. Pero el Imperio helénico hizo que el koiné, la lengua franca
de la época, el griego, se hablase desde Iberia hasta los confines de Persia. Fue la lengua común.
Y ocurrió otro hecho fundamental, la traducción de la Torá, los libros sagrados judíos, al griego.
Hay otro mito sobre eso. Se llama la Septuaginta y su nombre se debe a que 70 sabios tradujeron los libros por separado y luego, al compararlos unos con otros, se dieron cuenta que habían traducido lo mismo, palabra por palabra. Algo imposible. Pero estamos en el mundo de los mitos.
Todos los que sabían leer el griego podían leer de primera mano los textos sagrados judíos.
Estos hechos fueron claves. Por un lado, había una lengua común que permitía el intercambio de conocimientos. La religión hebrea se hizo comprensible para el resto de Occidente y Oriente a través del griego.
Pero otro fenómeno es que las élites y la gente más intelectual tomaron el griego como lengua de referencia, alejándose del pueblo. Hablar griego era síntoma de inteligencia, posición social, amplitud de miras, multiculturalismo. Lo más progresista era lo griego. Lo hebreo era lo antiguo.
La filosofía griega entraba en directa competencia con la visión profética unitaria judaica.
Este conflicto entre lo viejo y lo nuevo. Lo tradicional judaico y las nuevas ideas helénicas llego al paroxismo con un rey loco.
Lo que ocurrió es que hubo un rey, Antíoco 4. Seleúcida, que quiso imponer la cultura griega a toda costa y destruir la cultura tradicional que consideraba cosa del pasado.
Este rey se hizo llamar Epífanes, que viene de Epifania. El término aquí significaba "Dios manifestado" o "el dios visible", reflejando la pretensión de divinidad de estos gobernantes.
Heretico hasta en el nombre, e hizo cosas horribles desde el punto de vista judío. Prohibió el Sabbath, prohibió la circuncisión, persiguió a la gente que conservaba las Escrituras. Quería destruirlas todas. Y la mayor herejía de todas fue que entró en el templo y sacrificó un cerdo a Zeus en el mismo templo de Jerusalén.
Y como toque anecdótico, en los países latinos, España, Italia, Francia, Portugal, Rumanía, se habla de Dios, usando una palabra derivada de Deus, que viene del griego Zeus, lo cual es paradójico.
Millones de cristianos cuando dicen: Dios mío, están diciendo Zeus mío. Etimológicamente hablando, claro está.
Pues, ¿qué pasó con este rey loco, el epífanes que quiso destruir hasta la raíz la cultura judía?
Pues fue la famosa rebelión de los Macabeos encabezado por Judas Macabeo. Apodado "Macabeo" o "martillo". Matatías era un sacerdote, de una tribu de Israel que se negó a sacrificar a Zeus y mató al enviado Seleúcida. Luego huyó al monte con sus cinco hijos (los Macabeos, liderados por Judas).
Hicieron una guerrilla que consiguió lo imposible. Derrotar a uno de los imperios más importantes de la época.
Esta guerra duró muchos años, acabando con la Victoria en Bet Horón y la Purificación del Templo: Tras recuperar Jerusalén en el 164 antes de cristo. Este es el origen de la celebración judía de e Janucá. Fiesta judía de 8 días que conmemora la purificación y rededicación del Templo de Jerusalén en el siglo II a.C., tras la victoria de los Macabeos sobre los seléucidas.
Alguien podrá decir:
Pero esto esta en la biblia. Si, pero en que biblia. Pues hay muchas versiones. La Tora no incluye el libro de los Macabeos, y las biblias evangélicas tampoco. ¿La razón? Estaban escritas en griego y no en hebreo. Se trata de los libros deuterocanónicos. Esto muestra la influencia gigantesca del griego en la civilización hebrea. Sus registros históricos ya son en otra lengua y así se nos ha transmitido al igual que nuevo testamento, escrito integralment en koiné, no en hebreo.
Y como sigue la historia. Judas muere en batalla. Jónatas (su hermano) asume el liderazgo, obtiene concesiones políticas y se convierte en sumo sacerdote. Nicanor (general seléucida) es derrotado y Muerto. Simón Macabeo (otro hermano) consolida la independencia y establece la dinastía asmonea.
Por fin una dinastía hebrea. Palestina al final consiguió ser independiente, pero pronto se disgregó. Como siempre, pues hay como dos Tierras prometidas. Esta Judea y Samaria, ya desde los tiempos del imperio Asirio.
¿Cómo sigue la historia? Hemos visto que han pasado ya varios imperios, pues entra en juego la nueva fuerza del momento, los romanos. Y lo hicieron a la manera como todas las grandes potencias imperialistas lo han hecho.
Cuando hay dos grupos en conflicto en un país. Uno de ellos le llama a una potencia extranjera para que venga a ayudarle. Ciertamente lo hace. Le ayuda. Pero no se van. Se quedan. Israel se convirtió en parte del Imperio Romano con la conquista por Pompeyo de Jerusalén. En el 63 antes de cristo. Pompeyo no destruyó el Templo, pero su entrada fue un acto de humillación para los judíos. Según la tradición rabínica y Flavius Josefo (Antigüedades Judías), Pompeyo vio el Candelerabro de Oro y el Panal de los Panes de la Proposición, pero no el Arca de la Alianza (que ya no estaba allí). Al ver el Sanctasanctórum vacío, Pompeyo no encontró nada de valor material y se marchó. Este evento es mencionado en el Talmud (Bava Batra) como parte de la profanación del Templo y su destrucción final en el 70 d.C.
Y en la mitad de este periodo inter templum. En este mundo convulso, con una sociedad muy cambiada, muy influenciada por la koiné, la lengua griega y también por latín, la lengua de los nuevos invasores. Con un choque cultural inmenso que se traduce en una promesa mesiánica que nunca se olvidó, un mesías que levantará a Israel de su yugo. Ahí comienza el Nuevo Testamento.
- Detalles
- Escrito por: admin
- Categoría: Castellano (es-es)
- Visitas: 88
La ablación extraterrestre.
Los extraterrestres me han vuelto a contactar, primero por un mensaje telepático. Lo escuché por mi cabeza y luego recibí un mensaje en el móvil con unas coordenadas. Me convocaban un lunes. Pronto en la mañana, a las nueve. Dormí mal la noche anterior. Claro, con estas abducciones no se sabe que puede pasar. Y además sus nuevos métodos. Convocándote a una abducción. No es lo ideal. Antes, las abducciones ocurrían cuando ibas paseando o en coche. Había una luz y te abducían. Ahora no. Ahora te lo comunican previamente con una cita.
Al final, fuí para allá. Iba caminado y me sentía fatal. Tenía la sensación de ser una persona a la que van a fusilar yque va de su propio pie al paredón- Estaba muy nervioso. Llegué a la hora indicada, El lugar de la abucción parecía una especie de óptica porque había como unas gafas fuera de neón. Entré y vi un lagartiano. No lo podía ocultar. Ya saben que la vez anterior también había una lagartiano en la puerta. Pues aquí lo mismo, pero una lagartiano joven muy musculoso. Yo creo que era nuevo en la nave espacial porque no se le veía un poco perdido y sobre todo estaba muy rojo. Pienso que el sol de de la Tierra le sienta mal a los lagartianos ¿o quizás se expuso demasiado sol? No lo sé.
Me arme de valor y hable con el extraterrestre:
Hola creo que me van a abducir
Me miró y me dijo que fuera a la sala de espera. Algo parecido a la vez anterior. Un sitio muy blanco. Esta vez había algo diferente. Había dos grandes ojos, como unos cuadros que se reflejaban en la pared. Algo extraño porque era como cuatro ojos que te están mirando. Y yo me movía y los ojos me seguían. Algo un poco espeluznante. Esperé, no mucho. Diez minutos, 20 minutos. Y al final me llamó alguien. Y fui. Y allí estaba la abeja reina. Sí, con grandes ojos que me miraban. Lo de abeja reina lo voy a explicar después porque mi amigo Adrián, que es muy experto en esto, me lo comentó.
La última vez me tocaron dos hombrecitos grises, en realidad mujercitas grises. Esta vez parece que era unas abejas. La abeja reina y luego otra pequeñita que iba volando a su alrededor. Y me tumbaron en una camilla como la otra vez.
La abeja reina me miraba fijamente y se acercó con una gran aguja y me dijo:
Te voy a pinchar un poquito, pero no hace daño.
Me empezó a pinchar y me hacía un daño horrible. No podía aguantarlo y las abejas me decían:
No te muevas, que no es nada, no es nada, tranquilo. Aguanta como un buen hombrecito.
Entonces les pedí, les supliqué que me pusieron anestesia general para poder pasar ese mal trago. Y se empezaron a reír como locas. Las dos abejas me dijeron
¡Ay, qué buen momento nos has hecho pasar! ¡Cómo nos reímos contigo!
Y yo pensaba: Eta es una situación muy surrealista. Son extraterrestres. Me van a hacer no sé qué, me están pinchando y haciéndome daño en un ojo y encima se ríen.
No sé si de mí, de la situación o que.
Y todo por pedirle una anestesia general. Pues lo más normal del mundo, ya que me van a cortar algo, que que me duerman al menos.
Bueno, pararon de trabajar, se rieron unos cinco minutos y luego volvieron al trabajo. Menos mal que ya la anestesia había hecho efecto y no sé muy bien lo que hicieron. Creo que me quitaron algo porque al final creo que me cortaron algo.
Cuando acabaron la ablación me dijeron:
venga, ya está todo hecho.
Se despidieron de mí, riéndose todavía y salí un poco descolocado del platillo volante disfrazado de óptica.
Tomé el primer bus que encontré y me dejó en otra punta de la ciudad. Como siempre. Tuve que volver luego con el metro.
Y mientras tanto hablé con mi amigo Adrián. Él es muy experto en temas de teorías conspiratorias, pero también ha estudiado mucho los platillos volantes y abducciones.
El me contó que probablemente era otra especie, los insectoides también conocidos como las mantis. Me dijo que eran otra raza extraterrestre que están en lucha con los hombrecitos o mujercitas grises probablemente lo que me hicieron la primera abducción es implantarme algo y estos lo querían recuperar. Por eso me llamaron, me convocaron, se rieron de mí, me hicieron la operación y me sacaron esa cápsula que supongo que será un transmisor y 7 G y 9 k por lo menos.
Y bueno, no sé. Mis conclusiones sobre mi segunda abducción es que los extraterrestres también tienen humor y de hecho se rieron de mí un montón.
Físicamente, no me duele mucho. Se me está pasando la hinchazón y creo que salí bien de la aventura.
Espero solo, que esta nueva raza extraterrestre, no se aburran demasiado y quieran volver a abducirme para reírse de mí.
Esta fue una experiencia. Ya lo saben. Si reciben mensajes telepáticos y en el móvil, no vayan.
- Detalles
- Escrito por: admin
- Categoría: Castellano (es-es)
- Visitas: 99
Me han abducido los extraterrestres. Sí, me han abducido. Aunque mi psiquiatra dice que me lo he inventado todo. Pero no es verdad. Lo viví en primera persona. No sé muy bien cómo comenzó todo. Me encontraba en una especie de sala de espera. Había muy poca gente y nadie hablaba. Están con la cabeza baja. Entonces alguien me llamó por mi nombre. Pero no era un altavoz. Era algo como telepático. Lo escuché en mi cabeza. Me levanté y vi un señor muy alto esperándome en una puerta. Era un lagartiano No lo supe enseguida. Los lagartos son esa raza Extraterrestres que son en realidad reptiles evolucionados. Pasé por la puerta y era muy pequeñita. Me como una especie de armario. Dije. ¿Qué hago aquí? ¿Qué tengo que hacer? Y me dijo el lagartiano, quítate las gafas y espera. Me quité las gafas, esperé… y la puerta se abrió automáticamente. Me asomé y había una camilla en la sala blanca. Me dijo el lagarto: Ponte allí, en la camilla. Tranquilo, no va a durar mucho. Me tumbé la camilla y entonces vinieron dos mujeres grises. Ya saben que hay otras razas extraterrestres que son los hombres grises. Pero estas eran mujeres y muy pequeñitas. Parecían casi niñas. Yo, como no tenía gafas, no las veía muy bien. Solo podía vislumbrar su forma y sus grandes ojos Se acercaban a mí y me dijeron: Va a ser un momento, te vamos a inyectar el líquido radiactivo. Les dije que era eso de un líquido radiactivo. Que pararan Algo normal, me respondieron. Sí, sí, tranquilo. Entonces acercaron una jeringuilla a mi ojo y me introdujeron un líquido por el lagrimal. Yo me puse muy nervioso y me estaba moviendo todo el rato. Recordaba la película de Bueñuel, el perro andaluz. Una imagen que nunca he visto porque siempre me tapo los ojos. Entonces enviaron una señal telepática al hombre lagarto. Y me sujetó muy fuerte y me dijo. No te muevas. Va a ser peor. Y entonces me dejé hacer. No podía resistirme las mujercitas grises me inyectaron el líquido y cuando ya pensaba que habían terminado, dijeron Bueno, ya ha pasado primera mitad. Ahora viene la segunda. Yo. Dios mío, que acabe pronto. Seguían inyectándome el líquido y luego la otra dijo: Mejor doble check. Ahora en el otro ojo también. Lo habían hecho todo en el ojo derecho, ahora querían repetir su experimento en el ojo en el izquierdo también para comparar. Y volvieron a hacer la misma experiencia traumática. Mientras el hombre lagartija me sujetaba firmemente. Yo no podía moverme. Después me introdujeron en una especie de de tubo circular con luces que brillaban. Esto es muy típico de las abducciones, por eso estoy seguro de que me han abducido.
Y luego al final terminó todo. Me dejaron en ese armario de teletransportación, me puse las gafas y acabé en la calle mareado. No sabía qué pensar y me cogí el primer bus que encontré. Me perdí, tarde casi una hora a volver a ser yo mismo. Por fin me enteré de donde estaba y me fui para casa. He contado mi experiencia a varios amigos y algunos están de acuerdo conmigo. Otros dicen que soy un soñador, y me lo he inventado. NO sé lo que me ocurrió, pero que he sido abducido. Puedo asegurarle que sí.